Este año me he debido de portar muy bien, porque los Reyes Magos me han traído unos regalos súper chulos y con un olor genial. Para empezar, un jabón y una vela de Olivia soaps, una marca a la que sigo desde hace tiempo y que me encanta. Unas fórmulas muy cuidadas y un packaging precioso.

Como ya sabéis, me encantan los olores. Y una de las cosas en las que más me fijo al conocer a una persona es en su perfume. Me gusta memorizar colonias y perfumes, así que cuando alguien lleva alguna conocida, mi cerebro rápidamente la clasifica y le pone nombre. Narciso Rodríguez, One de Calvin Klein... Ya tengo fichadas a todas las personas de mi alrededor. Pero, ¿Y si cada uno tuviésemos un perfume único e irrepetible? La verdad es que sería genial.