Ya no queda nada para empezar un nuevo año. El 2013 ha sido un año complicado, lleno de baches y dificultades que, poco a poco, he ido esquivando. Para bien o para mal, siempre elijo la opción más complicada, así que muchas veces es agotador...

Hoy el post trata sobre el reconocimiento familiar en los animales, para ello os expongo un estudio muy interesante sobre las ardillas californianas. El sentido del olfato tiene una enorme importancia entre la mayoría de los animales. Les indica la presencia de enemigos, y los excita ante la presencia ejemplares del sexo opuesto. Sirve para delinear territorios e identificar el estado emocional de otras criaturas.

No queda nada para la Navidad, así que muy pronto volveré a casa de mis padres para pasar estas vacaciones en familia. Nada más cruzar la puerta, me invadirá ese olor a hogar que me acompañó durante toda la infancia. Aunque debido a la habituación olfativa, esa sensación de volver a casa durará muy poquito.

El marketing olfativo consiste en utilizar diferentes olores para persuadir al consumidor. Los objetivos pueden ser: aumentar el tiempo de estancia en un local comercial, cambiar un estado de ánimo, utilizar el olor como reclamo, construir una imagen de marca más completa... Pero como objetivo final, el marketing olfativo intenta incrementar las ventas.

Hace unos meses, por fin pude ir a visitar el Museo de los aromas. Está situado en un pequeño pueblo llamado San Vicente de la Salceda, en la provincia de Burgos. Tenía muchas ganas y mucha curiosidad, y la verdad es que me encantó. Tanto el personal del museo, como su Directora Concha Vargas, me trataron fenomenal.