Los olores en las diferentes culturas

Estos días he aprovechado para hacer un inolvidable viaje a Beijing. Tenía mucha curiosidad por descubrir los olores de la ciudad, de sus mercados, de su comida… Si tuviese que definir mi experiencia olfativa con una sola palabra, creo que elegiría “intensa”. Una mezcla entre comida, contaminación y una higiene algo escasa, para lo que estamos acostumbrados los occidentales.

Según Mead (1936), los individuos son más o menos sensibles a los olores dependiendo de los países y de las culturas. Por ejemplo, los norteamericanos se preocupan mucho por eliminar o disimular los olores corporales. Éstos se eliminan para dar paso a unos olores sintetizados en laboratorios y sin esa carga hormonal que describe el estado en el que se encuentra el cuerpo humano. En general casi todas las culturas tienden hacia esta postura.

Los asiáticos en cambio, no utilizan perfumes demasiado fuertes ni productos que enmascaren su olor corporal. Su olfato en general no es de los más finos, esto se debe en gran medida al uso del cigarrillo.

foto puesto en Beijing

Pero no todas las culturas son tan anti olor. Los árabes, según dice Edward Hall en su libro The Hidwen Dimension (1966), aparentemente reconocen que existe una relación entre la disposición personal y el olor. Los intermediarios que conciertan un casamiento árabe, frecuentemente piden oler a la presunta candidata, y sino huele bien la rechazan, no tanto en base a una cuestión estética, sino porque hallan en ella un olor residual debido al enojo o al descontento.

En Balí, cuando los amantes se saludan, respiran profundamente en una especie de olfateada amistosa. Entre los componentes de la tribu Kanum-irebe en Nueva Guinea del sur, cuando dos buenos amigos se separan, el que se queda, algunas veces toca al amigo que se queda en la axila, para tomar aire del olor de él y fortárselo a sí mismo.

Podría contaros muchas más curiosidades del olfato y la cultura, pero quedaría un post un poquito largo. Pero si os ha parecido interesante, ¡no tenéis más que decirlo!

Espero que os haya gustado

Source: Kaori project

9 Comentarios
  • Claudia
    Publicado a las 14:14h, 03 marzo Responder

    Muy interesante si!!
    Q ganas de que me cuentes eso y más de allí!

    • administrador
      Publicado a las 17:20h, 03 marzo Responder

      Claro!! ya te contaré cositas.
      Muchas gracias por tu comentario Clau

  • ana
    Publicado a las 18:03h, 03 marzo Responder

    Qué fuerte lo de los árabes, como si fueramos un jamón! y qué guay calvs tus viajes oloríficos …

    • administrador
      Publicado a las 18:24h, 03 marzo Responder

      Ya ves cuantas cositas curiosas tienen los olores. La nariz siempre atenta a nuevos olores!!!
      Muchas gracias por tu comentario Ani.
      Muakisss

  • sampy
    Publicado a las 22:01h, 03 marzo Responder

    A tu vuelta a España. Te pareció que olía a ajo?? Jejeje.

    Que viaje tan wapo!!

  • sampy
    Publicado a las 22:17h, 03 marzo Responder

    Ole!! que viaje. Y en Spain a que huele? a ajo no? jejeje.

    Gran post!

    • administrador
      Publicado a las 09:03h, 04 marzo Responder

      La verdad es que fue toda una experiencia olfativa, aunque bastante intensa. Al llegar a casa agradecí el olor a hogar.
      Muchas gracias por tu comentario!!

    • administrador
      Publicado a las 09:05h, 04 marzo Responder

      Al ser un país occidental, la higiene y el uso de diferentes sistemas de aromatización, están bastante más extendidos que en Beijing. Así que puedo decir que España huele muy bien!!

  • ¿A qué huele Perú? | Kaori project
    Publicado a las 09:44h, 16 septiembre Responder

    […] hacer. En Nueva York encontré originales colonias con olor a pizza, a tormenta, o a Play Doh. En Beijing, olores fuertes y contundentes no aptos para olfatos sensibles. Pero, ¿A qué huele Perú? Sigue […]

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